MI PRIMER REPORTAJE (PARTE 2)
Su nombre lo dice todo, Gran Hotel Bolívar, grande tanto por sus trabajadores como por lo imponente de su construcción, y por Bolívar, aquel revolucionario que quiso unir a Latinoamérica, y en el caso del hotel quiere unir a distintas generaciones en sus mesas.
El Bolívar ubicado al frente de la tan famosa, para bien o para mal, Plaza San Martín, que en los noventa acopió pirañitas y prostitutas, y que ahora luce un nuevo rostro, es la zona en donde se ha movido mucha de nuestra historia, tanto
política como bohemia.Con más de ochenta años, con sudor y lágrimas, sudor por la labor que cumplen los trabajadores al tener que atender amablemente a sus hospedantes, y lágrimas. Lágrimas por que años atrás sucedió un lamentable incidente, cuando quisieron cerrar las puertas al Bolívar, pero el atrincheramiento de los trabajadores hizo que esa decisión retrocediera.
Si vas al Bolivar no puedes dejar de pedir su famoso Pisco Sour, que no ha dejado de tener ese sabor que lo caracteriza; chinos, cholos, negros, blancos y de razas habidas y por haber –quien no tiene de inga, tiene de mandiga, se dice- , se han derretido ante ese saborcillo. “Contrariadamente” el mejor pisco sour, no contiene mucho pisco, ese es el motivo por el cual le hace suave y rico. Curiosamente se dice que Toledo, antes de subir al balcón del Bolívar, a narrar su discurso de victoria, en el 2000, se tomó cuatro piscos puros.
En los momentos de crisis del hotel, los mozos no tuvieron mejor idea que vender pisco sour en la puerta, la gente respondía favorablemente, hasta lo bautizaron como “la tiendecita del pisco”, de ese modo lograron dejar atrás las adversidades, esa bebida que los caracteriza y hace que distintos distritos converjan en un solo lugar, ¡salud por eso!
MIS PASOS PERDIDOS EN EL TIEMPO
¡Quién no ha caminado alguna vez por Jirón de la Unión!, y, a pesar de ello ¿acaso alguna vez hemos reconocido ese memorable edificio en el billete de 50 soles?, ¡Cómo poder olvidar a aquel dandi y su Caballero Carmelo! Ya lo decía Valdelomar “El Perú es Lima, Lima es el Jirón de la Unión, el Jirón de la Unión es el Palais Concert y el Palais Concert, soy yo”, y es que no es pura vanidad, si no, es el recodo de historia, recuerdos, experiencias hoy perdidos. Este recinto ha sido testigo de grandes reuniones, ver al Movimiento Colónida en pleno auge y ser padrino de los primeros pasos del Gran Vate de América, César Vallejo y el Amauta, José Carlos Mariátegui.
Hoy, poco queda de lo que en algún momento fue, el recuerdo que embarga y encoleriza es el de un antro que hace poco fue cerrado…pero es mejor pasar el trago amargo y tratar de recuperar –con los ojos hinchados y una mano en un libro- aquellos recuerdos que nos dejaron los grandes de aquel tiempo. También, es lamentable la pérdida del Bar La Catedral, aledaño a la Plaza Unión y protagonista de “Conversación en La Catedral”, de Mario Vargas Llosa.
En estas líneas hacemos un brindis por ellos, por los bares perdidos, por los que aun permanecen…y por los recuerdos y la historia olvidada, ¡Quién, si no somos los limeños haremos resurgir nuestros bares! “Hay hermanos, muchísimo que hacer”, nos recuerda Vallejo…un brindis en su nombre y en las letras albergadas en los benditos bares, ¡Salud!
UNA OPORTUNIDAD PARA LOS BARES
Martín Bohórquez, propietario del “De Grot” nos reveló algo importante. Como sabemos, la zona de la Plaza San Martín es símbolo de delincuencia, prostitución, entre otros, y por ello, la mayoría de gente ni quiere acercarse a zonas aledañas.
Es así que, en un intento de recuperar la perdida imagen de la Plaza,
Bohórquez está iniciando un proyecto que reunirá –principalmente– a los propietarios de los diversos locales que se encuentran en los portales de San Martín. Todo ello, con la finalidad de lograr que el Municipio, por lo menos, grabe un spot publicitario promoviendo estos locales.
Cabe resaltar que, a pesar del realce que se le está dando a la gastronomía peruana y al turismo, la relevancia de los bares del Centro de Lima es poca o nula. Además, está el descuido de los ciudadanos por los edificios significativos de la capital, edificios que bien podrían ser utilizados como Casa-Museo o Casas Culturales.
Agradecimientos:
Solo tengo a cuatro personas que colaboraron con este reportaje:
- A la camarada (P.Y.L.S.)
- A Lez, por su paciencia
- A la mamá de Lez, por alojarme en su hogar
- Y al hermano de la camarada, por fingir de guachiman
